lunes, 23 de mayo de 2016

De la gira del adiós a la Liguilla con sabor a Chivas.

16/05/16. Guadalajara, Jalisco. Por: Desireé Cabrera y Citlalic Mayorga 

De la gira del adiós a la Liguilla con sabor a Chivas.
Chivas y América se verán las caras en cuartos de final.

 Tuvieron que pasar 9 jornadas para que las Chivas conocieran el sabor de la victoria, después de una serie de 6 empates y 2 derrotas, llegó el tan anhelado triunfo. El Rebaño dio un cambio trascendental en el torneo, era algo que se veía cercano, pues su forma de juego siempre fue buena y mejoraba partido tras partido.
    El equipo del “Pelado” encontró un estilo propio, y se esforzó por mantener su autoridad en cualquier cancha. Lo anterior le permitió a Chivas llegar al sexto puesto de la tabla general en la jornada número 15 y olvidarse del “fantasma” del descenso que lo acechaba a principios del torneo.

CHIVAS TENÍA EL DESTINO EN SUS MANOS.

    A falta de dos fechas para la conclusión de la fase regular del Campeonato de la Liga MX, el estar en el sexto lugar de la tabla general representaba un gran reto para el Rebaño. ¿Por qué? Porque dependían de ellos mismos para conseguir su segundo objetivo del torneo: llegar a la fiesta grande, estar en Liguilla.
Festejo del gol que le daba el primer triunfo al Guadalajara
   Para Matías Almeyda, director técnico de Chivas, esto significaba una recompensa a la dedicación que sus pupilos habían puesto en cada entrenamiento, estaba orgulloso pues su equipo estaba enfocado. Argumentó que el trabajo y la humildad de los jugadores fueron la base del gran avance que se mostraba en la recta final de la competencia. El dirigente del Rebaño afirmó que su equipo estaba preparado para todo, pues venían de un proceso difícil en cuanto al porcentaje en la tabla de cociente, no fue fácil jugar en esa condición, pero lo importante era que firmaron la permanencia y estaban a escasos pasos de entrar a la fiesta grande del futbol mexicano.
    En el partido de la jornada número 16, el Guadalajara extendió su racha de partidos sin perder, venciendo a los ya descendidos Dorados de Sinaloa, con un marcador final de 2 goles a 1; los anotadores del Rebaño Sagrado fueron Carlos Cisneros y Carlos Peña. Este duelo fue de vital importancia, con esta victoria las Chivas aseguraron su pase a la Liguilla.
    Con mucho entusiasmo y motivación llegaron a la última jornada del Clausura 2016. Su misión era culminar en el lugar más alto posible de la clasificación general. El Rebaño triunfo en Torreón, tras vencer a Santos Laguna por la mínima diferencia, aunque fue un partido que dejo mucho a deber, se cumplió el objetivo. Chivas, después de no conocer la derrota en los últimos 7 partidos, quedaba en la 5 posición de la tabla general con 28 puntos igualando temporalmente a su odiado rival: las Águilas del América.
    Emoción, felicidad, tranquilidad, entusiasmo y esperanza, todos esos sentimientos inundaban los corazones de los aficionados del Guadalajara. Su equipo se había olvidado del descenso y comenzaba a pensar en grande: ganar el campeonato y darles la tan esperada 12.

EL ODIADO RIVAL

    El paso del América en el Clausura 2016 no fue tan espectacular cómo se tenía presupuestado, durante casi todo el torneo se mantuvo en zona de clasificación, pero no se salvó de las críticas hacia el proyecto de su actual director técnico: Ignacio Ambriz.
     Tras no ganar sus primeros 2 juegos en casa, vivieron unos de sus momentos más difíciles. Tampoco cerró de la mejor manera; en las últimas 2 jornadas del torneo regular, empato a 3 ante los Rayados de Monterrey, y empato a 1 en Ciudad Universitaria frente a Pumas, terminando con 29 puntos y en el cuarto lugar de la tabla general. De esta manera ligó 4 partidos sin conocer la victoria.
    Con la combinación de resultados (triunfo del Rebaño y empate de las Águilas), el América se disputaría los cuartos de final frente a Chivas. Muchos aficionados, por parte de los Rojiblancos lo deseaban, querían la revancha. Por su parte, los aficionados azulcremas decían “vamos con todo”.

¿CHIVAS LLEGA COMO FAVORITO?

    Respaldados por la inercia del cierre de torneo con 7 triunfos desde la jornada 9 y solo una derrota, precisamente contra el América, el Rebaño Sagrado asumió el rol de favorito para avanzar a las semifinales de la Liga MX.
    Sin embargo, las estadísticas en clásicos no favorecen al Rebaño, sino a las Águilas.  Considerando los últimos 10 enfrentamientos entre ambas escuadras, el club de Coapa se ha llevado 5 partidos (4 de visita y uno de local) frente a 3 de Chivas (todos de visita) y 2 empates.
    América lleva la ventaja con 15 goles, siendo Raúl Jiménez el máximo anotador con 4 goles; por su parte, Chivas lleva 10 goles, 2 de ellos anotados por Omar Bravo. El arbitraje ha sido polémico, con cuatro expulsiones de Chivas y solo una del América, anulación de goles del Guadalajara por supuestos fuera de lugar y tarjetas no mostradas a los jugadores americanistas.
    Dicen que las estadísticas no juegan, que el balón no le pregunta la edad al jugador, que los números no definen la calidad de una escuadra. El jueves 12 y el domingo 15 de mayo se volverán a enfrentar.
    Como se mencionó antes, Chivas llega en su mejor momento, pero América lleva ventaja en los Clásicos. ¿Qué influirá más en el resultado? ¿Actualidad o historia?

PREVIO AL CLÁSICO NACIONAL

Después de conocer las fechas de los encuentros para la liguilla de este Clausura 2016, gran cantidad de aficionados tanto de la perla tapatía, como de otras partes del país hacían lo posible por conseguir un boleto, era asombroso ver a gente  acampando a las afueras del Estadio Chivas solo para ver al equipo de sus amores.
Aficionados esperando la compra de un boleto para el duelo de ida.
Como era de esperarse los revendedores también aparecieron.  Personal de la Comisión de Inspección y Vigilancia decomisó 63 boletos originales en reventa para este Clásico Nacional; 14 el día miércoles en las afueras del estadio, y los otros 49 el día jueves, no hubo detenidos, ya que al verse descubiertos, arrojaron los boletos y se dieron a la fuga. 

EL DUELO COMIENZA

Terminando el pastel para la celebración del Rebaño.
Se llegó el día, el encuentro de cuartos de final entre dos de los más grandes equipos de México estaba por disputarse. La afición llegaba al estadio Chivas desbordando alegría y emoción, aficionados tanto de Chivas como de América llegaban con la esperanza de un triunfo. En las inmediaciones del estadio se podía observar un gran colorido rojiblanco, si, era mayoría Chivas, estaban en su casa, con su gente.
Chivas además festejaba sus 110 años de grandeza y #UniónNacional, con el pastel más grande de México, miles de aficionados que portaban con orgullo la playera del Rebaño, pudieron disfrutar de una rebana de este pastel de 500 metros lineales y 40 centímetros de ancho antes de presenciar el encuentro.
El cielo ambietaba el estadio Chivas antes del juego.
Un cielo rojo, y un mosaico con los colores del equipo más popular de México ambientaban el inicio del partido. La afición Chiva estaba en completa entrega con su equipo, querían la victoria y sabían que su apoyo era causa de motivación para los jugadores. El Rebaño Sangrado intentó tener la pelota desde el primer instante de partido con su característica actitud de combate siempre por delante. Isaac Brizuela intentaba abrir huecos, Ángel Zaldívar busco sorprender al guardameta  rival con un tiro desde 3 cuartos de cancha. 
Chivas dominada el encuentro, pero le faltaba precisión. Después vinieron los visitantes proponiendo unas cuantas opciones al frente, Rodolfo Cota, portero del rebaño, desvío a una mano un disparo de volea de Darwin Quintero, así como también otro de Andrés Andrade minutos más tarde. Chivas apretó para mantener la posesión del balón. El Rebaño seguía con opciones al frente, la última antes del descanso fue la de ‘Gullit’ Peña, con un tiro desde la media luna directo a las manos de Hernández
En la segunda parte los pupilos de Matías Almeyda se fueron con todo al frente. Con disparos constantes buscando inquietar al portero rival, y aunque también los azulcrema intentaban hacerlo, Chivas no bajó los brazos y seguía ofensivo. En el estadio retumban los tambores, se escuchaba entonar el ¡Dale Rebaño! en cada asiento del estadio, un ambiente increíble, Chivas tenía idea, la posesión del balón y también a su afición. Iban por el triunfo.
En el minuto 59 con la expulsión del jugador Rubens Sambuenza, se incendiaron las pasiones, dentro y fuera de la cancha. 5 minutos más tarde Ángel Zaldívar y Cisneros intentaron conectar, estuvieron cerca de abrir el marcador, pero el remate salió desviado. Cota, portero del Rebaño fue el actor estrella, al minuto 73 el guardameta atajo el balón a mano cambiaba una vez más. Los azulcrema también intentaban. Al minuto 81 Ángel Zaldívar, jugador de Chivas, salió del terreno juego a causa de una tarjeta roja que generó mucha polémica. A pesar de lo anterior Chivas siguió intentando pero no le alcanzó.
Chivas y América nos brindaron un encuentro bueno, digno de Liguilla, con un arbitraje muy polémico dirigido por Cesar Ramos, con un marcador final que quedó en ceros. Todo se definiría la tarde del domingo 15 de mayo, en el Estadio Azteca, en la Capital Rojiblanca.

Y CON UN 0-0 EN EL GLOBAL, TODO SE DECIDIRÍA EL DOMINGO EN EL ESTADIO AZTECA.

El sábado por la mañana el cuadro tapatío llegó a la capital mexicana. Miles de aficionados se dieron cita para verlos llegar y demostrarles su apoyo. Niños, jóvenes, adultos, todos al canto de “Vamos Rebaño, queremos la copa. La hinchada está loca y yo quiero verte campeón. Yo te voy a alentar cómo todos los años, esa es mi ilusión: quiero verte campeón.”. El Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México estaba pintado rojiblanco, banderas del club, música, aliento, aplausos, euforia.
    Las autoridades no sabían cómo controlar a los aficionados que habían llegado a esperar al club de sus amores, así que pidieron a los jugadores y al cuerpo técnico salir por otro lugar para evitar cualquier accidente. Las Chivas mediante su cuenta de twitter realizaban el anunció y agradecían a sus aficionados el excelente recibimiento y por haber pintado “la capital rojiblanca”.
    Al llegar al hotel de concentración, no fue sorpresa para los jugadores ver a otros tantos aficionados esperándolos con los brazos abiertos. Por órdenes de las autoridades correspondientes, los jugadores solo sonreían y saludaban a lo lejos a los fieles aficionados del Club Deportivo Guadalajara. No hubo fotos con los seguidores, tampoco autógrafos, pero si existió la promesa de dejarlo todo en la cancha al día siguiente: era matar o morir. 
    Concentración total por parte de los jugadores, compromiso, emoción e ilusión por llegar a semifinales. Y así, llegó el día que lo decidiría todo.
    El equipo llegó al Azteca, el estadio dónde solo en papel eran visitantes porque, más de la mitad de los asistentes eran rojiblancos, y así se pintó la #CapitalRojiblanca.

    Sin Almeyda en la banca, por la suspensión, su primer auxiliar tomo el cargo. Y el equipo visitante saltó al campo. Con aplausos, cánticos y algunas rechiflas, el Rebaño comenzó a calentar.
    Cota, Sánchez, Salcedo, Pereira, Hernández, Salcido, Orbelin, Brizuela, Cisneros, ‘Gullit’ y Bravo sería el 11 que defendería los colores del equipo visitante en busca del pase a semifinales. Por su parte, el equipo local saltaría a la cancha con: González, Aguilar, Goltz, Aguilar, Samudio, Martínez, Guerrero, Andrade, Arroyo, Quintero y Peralta.
    Chivas necesitaba ir por un gol, un gol que abriera el partido, un gol obligaba al América a anotar dos. Las Águilas necesitaban ganar o empatar sin goles, al Rebaño le servía cualquier empate a goles y el triunfo.
    Dio inicio el protocolo, el famoso “juega limpio, siente tu Liga”, la foto de los capitanes de cada equipo junto a los silbantes. La foto oficial de cada conjunto. El volado. La ovación. Se sentía el clásico en todo México.
    Y comenzaba el partido. El América fue el primero en llegar al área de Chivas, pero sin lograr concretar.
     Al 8’ del primer tiempo, se escuchó el grito de “GOOOOOOOOOOOOOOOOL” en el Azteca. Orbelin Pineda adelantaba al conjunto visitante con un derechazo que dejo vencido al portero del América. La celebración del “Maguito” fue espectacular, volteretas hacía atrás junto con los gritos de todos los aficionados rojiblancos hicieron que el sonido local intentara callarlos con el himno de las Águilas. Violaron el reglamento al hacer uso indebido del sonido, aun así, no pudieron callar a más de la mitad del Estadio Azteca.
    Como siempre, el arbitraje hizo de las suyas. Al 19’ García Orozco señalo tiro indirecto en el área del equipo visitante, según Orozco, Cota había tocado el balón con las manos después de haber jugado con los pies. La pelota no toco su cuerpo. Por fortuna de Chivas, en un intento de querer cobrar rápido, el América desperdició su oportunidad.
    5 minutos más tarde, debido a una barrida del ‘Chapo’ Sánchez sobre Quintero, señalan un penal a favor del equipo local. Y se le venía la noche a Chivas. Un penal polémico, según los analistas deportivos de diversas televisoras (excepto Televisa): #NoEraPenal.
    Se hizo el silencio en el Azteca. Algunos cerraron los ojos, otros comenzaron a rezar a todos sus santos, unos gritaban y aplaudían, pero todos estaban en la espera del silbido. Después de unos segundos que parecieron eternos, el grito de “GOOOOOOOL” volvió a retumbar en el Azteca. Rodolfo Cota adivinó el disparo de Osvaldo Martínez, pero era imposible parar ese balonazo.
    Chivas tenía el dominio del partido, pero no supo concretarlo. América tuvo algunas de peligro, pero la saga del Rebaño y su portero lo resolvieron.
    Al minuto 30’ era señalado un penal sobre Orbelin Pineda. Las opiniones estaban divididas, algunos decían que era muy rigorista el penal, otros señalaban “una de cal por las que van de arena”; por su parte, la barra de Chivas alentaba al equipo y esperaba el gol que les diera la ventaja.
   
¿QUIÉN COBRARÍA EL PENAL?

 Muchos pensaban que el capitán del equipo, Omar Bravo, tomaría el balón decidido a anotar, pero no fue así. Gullit Peña, quien había errado un penal en la última jornada del torneo en su fase regular, tomo el balón y todo se decidiría desde los once pasos.
    Silencio, esperanza, emoción, enojo, felicidad, estrés. Hubo silencio en el Azteca por segunda vez en 30 minutos, todos volvían a esperar las indicaciones del silbante. El silbante dio las indicaciones, Gullit se preparó, pero el travesaño vibró. La había errado, se había equivocado, tenía el partido en sus pies y falló. Lo sabía, su cara de decepción, sus manos en el cabello, su frustración la notó todo el Azteca. En un Estadio tan grande, no sabía en donde esconderse.
    Por su parte, los americanistas festejaban mientras gritaban “justicia divina”, los jugadores en la cancha aplaudían, aún tenían esperanza.
    Guadalajara lo intentaba, pero su puntería no andaba fina después del penal errado. Y sin más emociones, se terminaban los primeros 45 minutos.
    Con este resultado, el Club Deportivo Guadalajara pasaría a la semifinal, pero aún no cantaban victoria, faltaban 45 minutos más para saberlo con certeza. En el futbol nada está escrito y se acaba hasta que pita el árbitro.
    Después de 15 minutos, los mismos 22 hombres salieron al campo para la segunda mitad. El Guadalajara sabía que con este resultado ellos accederían a la siguiente fase, pero necesitaba un gol más para asegurar su pase. El América sabía que necesitaba ganar, el empate ya no le funcionaba. Seguía siendo matar y morir.
    Al 60’, Omar Bravo falló un gol prácticamente solo…Chivas mal y de malas. Resbalones, caídas, pérdidas de balón y fallas, eran inadmisibles en estas instancias; pero el conjunto tapatío lo hacía seguido.
    La afición del Rebaño seguía alentando, y el sonido local seguía intentando callarla hasta que Oribe Peralta la calló por completo e hizo que ‘apareciera’ la afición del equipo local al 64’. Tras una falla de la defensa tapatía, llegó el contragolpe dirigido por Darwin Quintero quien asistió al ‘Cepillo’ para que mandara el balón al fondo de las redes. Rodolfo Cota no pudo hacer nada más. Y así, llegaba el resultado anhelado por el conjunto americanista. Restaban 25’ más el agregado, y a Chivas le bastaba con un gol más.
    Matías Almeyda no esperó mucho para realizar su primer cambio, saco al ‘Chapo’ y entró la ‘Chofis’. Quería empatar el partido. Chivas intentaba, pero el América tenía las de mayor peligro.
    El América realizó su primer cambio al 72’ salía Arroyo e ingresaba Da Silva. Ambas escuadras y aficiones veían el reloj. Nervios por ambas escuadras. Y en la banca del Guadalajara, se realizaban los últimos dos cambios; Salcido por Vázquez y Hernández por Ramírez. Almeyda iba con todo lo que tenía por el empate.
    Muchas veces, no importa cuántos hombres tengas al frente si no tienes ideas. Y eso, le estaba pasando a las Chivas. Después del penal fallado por Peña, la escuadra visitante se vino abajo y se estaba ahogando en un vaso de agua. Comenzaba a dejar espacios atrás por irse al frente y el América lo estaba disfrutando, estaba jugando con la desesperación del acérrimo rival.
    Al 82’ Oribe Peralta salió ovacionado del campo y Benedetto lo sustituía. Quedaban 8 minutos, tiempo suficiente para anotar un gol, fue el tiempo que le tomo al ‘Maguito’ anotar el primer gol de la noche. No parecía algo imposible o descabellado.
    En la disputa de un balón, Benedetto le dio una patada en la cara a Jair Pereira, lo que ocasionó que tuvieran que entrar los médicos a revisarlo. “Solo es un golpe” decía el ‘Comandante’, a pesar de eso, el árbitro le prohibió la entrada y dejó que el tiro de esquina se cobrara con 10 hombres del Guadalajara frente a 11 del América en la cancha. La rechifla al silbante no se hizo esperar, pero le importo poco.
    Cuando por fin pudo entrar Pereira al campo, el equipo se fue con todo lo que le quedaba al frente, con más corazón que con ideas, con el apoyo de su gente, pareciendo local en el estadio, Chivas intentaría hasta el último segundo del partido.
    Al 90’ llegó una oportunidad de oro para el conjunto visitante: un tiro de esquina. Balón parado, jugada prefabricada, todos estaban en la espera del cobró. Paul Aguilar se acercó al árbitro, nadie entendía el por qué,  hasta que el silbante se acercó a Pereira para pedirle que saliera del campo. Los reclamos de Pereira fueron tantos que fue amonestado. Enojo, furia, frustración, incluso tristeza se podían ver en el rostro del ‘Comandante’. El tiro de esquina se cobró, no paso a mayores. Después de que le pusieron unos cuantos parches en la frente, Jair pudo regresar al campo.
    El Guadalajara se esforzaba, le quedaban 4 minutos del agregado y no se daba por vencido. La hinchada seguía alentando cómo todo el partido, los americanistas que habían dicho al inició del partido “es la gira del adiós para Chivas”, terminaron pidiendo el final del partido al borde de sus asientos y con las manos cruzadas. Los nervios se apoderaban del Azteca y se intensificaron al minuto 93’ cuando se marcó un tiro de esquina a favor de los visitantes.
    La última jugada del partido, esto era todo, la última oportunidad para darle una alegría a su gente. 11 vs 11. Cota se acercó a rematar. Todos apoyando a sus equipos y esperando lo mejor para ellos. ‘Chofis’ cobró el tiro de esquina y…el remate de Salcedo se fue por encima del arco. Y así, García Orozco daba por terminado el partido. América avanzaba a semifinales otro torneo más y Chivas se despedía de la Liguilla.
    Los aficionados del América aplaudían de felicidad, los aficionados de Chivas no lo podían creer y solo aplaudían el esfuerzo. Me gustaría decir que el América dominó en cada momento y que se veía venir el resultado desde antes que comenzara la eliminatoria: no fue así. El Rebaño tuvo mayor posesión del balón, pero no supo concretar. Los errores se pagan, y las Chivas los pagaron caro. No supo recuperarse del penal fallado por ‘Gullit’.
    Dicen que la liguilla se gana con la cabeza, Chivas tenía todo para pasar, gol de visitante y la afición, pero se dejó caer. Dicen que “gol en contra es gol fallado”, en este partido así fue. El Rebaño Sagrado desaprovechó las oportunidades presentadas en ambos partidos, su mentalidad decayó, y los cambios realizados por Matías Almeyda no funcionaron, cosa que no había sucedido en el torneo.
    Se cumplió el objetivo del inicio del Clausura 2016: olvidarse de la tabla porcentual. Se alcanzó el segundo objetivo: llegar a Liguilla. Para cumplir el siguiente, deben reforzarse mejor, en la banca del Guadalajara debe haber nombres importantes que puedan resolver partidos de este tipo. Eso fue todo para el Guadalajara, se despidió en un estadio que en el papel no es suyo, pero que su enorme afición lo hizo sentir como en casa. Por otro lado, felicidades al América, los vemos el siguiente torneo.